

Como parte importante de la prevención de la Enfermedad Renal Crónica (ERC) es fundamental primero identificar los factores de riesgo. Estos factores pueden ser divididos en factores predisponentes, iniciadores y otros que perpetúan la progresión del daño renal.
Cada uno de estos factores puede impactar sobre la progresión y acelerar la pérdida de la función renal.
Cuando se consideran por separado todos los factores de riesgo relacionados con la ERC, se puede comprender la alta predisposición para que aparezca:
Según el Dr. Librado de la Torre, director médico de CEMER®, “este estudio muestra como han ido aumentando las investigaciones con Células Madres, y su potencial como coadyuvante en el Trasplante Renal, mejorando la respuesta inmune y la sobrevida del injerto”. Sin embargo reconoció que estos avances se encuentran en fase de investigación y se prestan para que gente sin los conocimientos necesarios administre células obtenidas de animales u otras fuentes aumentando el riesgo de infecciones, o permitiendo que el cuerpo cree defensas que impactan negativamente en la sobrevida del riñón. “Es importante que las personas entiendan que estos estudios utilizan las propias células madres del paciente obtenidas antes del trasplante y que son procesadas y vueltas a administrar en el organismo, no son células que no saben de donde se obtienen, tengan mucho cuidado, pues en muchos casos pueden sentir mejoría transitoria, pero después las complicaciones son devastadoras”.
http://stemcellstm.alphamedpress.org/content/early/2013/01/23/sctm.2012-0114.abstract
Tal innovación consiste en una tira reactiva para monitorear regularmente si el paciente está desarrollando dicha afección. El monitoreo mejorará la intervención farmacológica y ayudará a detener a tiempo el desarrollo de la enfermedad renal crónica, aseguró la doctora Norma Bobadilla Sandoval, experta del Instituto de Investigación Biomédica de la UNAM. El equipo de científicos estima que el prototipo estará listo para este 2017.
La idea surgió después de descubrir y demostrar que la proteína de choque térmico, llamada HSP72, funciona como un biomarcador para la lesión renal aguda. La isquemia, una disminución en la circulación de la sangre hacia los riñones, causa daño a estructuras específicas que propician la lesión renal aguda.
“Nos dimos a la tarea de someter a roedores a diferentes periodos de isquemia, que fueron desde diez hasta 45 minutos y recolectamos su orina. Encontramos que HSP72 se inducía de manera proporcional al daño, es decir, entre mayor era la afección, mayor cantidad de proteína había en la orina”, detalló la doctora Bobadilla Sandoval.
Los investigadores encontraron que después de tres horas de isquemia, la proteína HSP72 aumentó anormalmente en las muestras de orina de los modelos animales. Posteriormente, probaron si podían hallar aumentos anormales de HSP72 en muestras de orina de pacientes recién admitidos a cuidados intensivos, descubriendo que el 15 por ciento de ellos podían padecerla, y que es más frecuente entre los pacientes críticos (30 a 60 por ciento).
Asimismo, aquellos que fueron trasplantados de un riñón resultaron más vulnerables, especialmente los que recibieron el órgano de un donante cadavérico. “Encontramos con una alta sensibilidad que HSP72 se eleva hasta con tres días antes de que ocurra la lesión renal aguda diagnosticada con elevación de creatinina”, indicó la investigadora.
Hasta ahora, la investigación posee patente en México, Reino Unido, España, China, Francia, Holanda, Alemania y Japón. No obstante, los científicos universitarios desean impactar con mejoras en el sector salud, así como en la generación de conocimiento y recursos humanos.